El Pontífice encandila a los congresistas evocando el sueño americano de amor y de justicia que trasciende las fronteras
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“Una Nación es considerada grande cuando defiende la libertad”, dijo el Papa Francisco al dirigirse a los miembros del Congreso de EEUU, en un discurso evocativo de los valores y la historia norteamericana.
Papa Francisco para ello citó a tres hijos y una hija de EEUU: “cuatro personas, cuatro sueños”: ·Abraham Lincoln, la libertad; Martin Luther King, una libertad que se vive en la pluralidad y la no exclusión; Dorothy Day, la justicia social y los derechos de las personas; y Thomas Merton, la capacidad de diálogo y la apertura a Dios”
El Pontífice con su discurso se ganó el corazón y la mente del Congreso de EEUU, lo demuestran los 37 aplausos de interrupción y los 8 stading ovation.
El rostro de conmoción del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, quien hizo la invitación oficial al pontífice, es la imagen final del éxito del discurso de Bergoglio. Un Congreso que al inicio se opuso a este encuentro.
El Papa tocó el corazón del Congreso por los temas más reconocidos en la Constitución de los Estados Unidos: La libertad y la felicidad. Además, pidió acoger a los refugiados, acabar con la pena de muerte, el tráfico de armas y exhortó a los hombres y mujeres de buena voluntad a encontrar soluciones pacificas al fundamentalismo violento que asedia las minorías étnicas y religiosas en varias latitudes.
Libertad para defender la felicidad de cada hombre y mujer
El Pontífice ha indicado la vía de la libertad de la buena política donde “toda actividad debe servir y promover el bien de la persona y su dignidad”.
De esta manera, ha citado la Declaración de Independencia (4 julio 1776) para remarcar el “derechos inalienables; que entre estos está la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.
La esclavitud de una economía deshumana
El Papa criticó la economía y las finanzas que van contra las personas: “Si es verdad que la política debe servir a la persona humana, se sigue que no puede ser esclava de la economía y de las finanzas”.
La política, según el Pontífice debe responder a la necesidad de “convivir para construir juntos el bien común posible”. Esto es “poder compartir, con justicia y paz, sus bienes, sus intereses, su vida social”, y sin embargo no subestimó lo que esto significa.
Libertad para proteger el ambiente
El mensaje de la encíclica “Laudato sí”, retumbó en las paredes del Congreso, para invitar a un esfuerzo “valiente y responsable” para “reorientar el rumbo” y evitar el “degrado ambiental provocado por la actividad humana”.
La libertad humana “es capaz de limitar la técnica (cf. ibíd., 112); de interpelar «nuestra inteligencia para reconocer cómo deberíamos orientar, cultivar y limitar nuestro poder» (ibíd., 78)”.
Un independencia para “poner la técnica al «servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral» (ibíd., 112). Sé y confío que sus excelentes instituciones académicas y de investigación pueden hacer una contribución vital en los próximos años”, dijo.
La libertad ganada no se pierde con la acogida de los inmigrantes
El Pontífice en otro paso de su discurso, sostuvo que la libertad que han alcanzado en siglos de migración millones de personas en esta tierra debe ser un valor por defender.
“Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros. Les hablo como hijo de inmigrantes, como muchos de ustedes que son descendientes de inmigrantes. Trágicamente, los derechos de cuantos vivieron aquí mucho antes que nosotros no siempre fueron respetados”, dijo.
Asimismo, el Papa aseguró a “estos pueblos y a sus naciones, desde el corazón de la democracia norteamericana, deseo reafirmarles mi más alta estima y reconocimiento”.
El Papa aceptó que los “primeros contactos fueron bastantes convulsos y sangrientos, pero es difícil enjuiciar el pasado con los criterios del presente. Sin embargo, cuando el extranjero nos interpela, no podemos cometer los pecados y los errores del pasado”.
Momento histórico
Tras una acogida calurosa y alegre en la Casa Blanca, el Papa hoy ha hecho historia, al ser el primer papa en hablar a la sesión conjunta del Congreso en “la tierra de los libres y en la patria de los valientes”, indicó.
Ayer ante Obama se presentó como hijo de inmigrantes y en esta sesión el Pontífice se mostró como “hijo de este gran continente” con el que “tenemos una responsabilidad común”.
Francisco se ha sumando a los líderes extranjeros que han hablado al Congreso, entre ellos, el líder contra el apartheid en Sudáfrica, Nelson Mandela.